En proceso.

Este proyecto empezó con el acto apasionado e inútil de arrancar la pintura de las paredes de mi casa en Miami (una pintada de verde y la otra de color rosa), el día antes de mudarme a París. Era la manera de llevar conmigo la piel de la ciudad donde había vivido durante más de un año.
Unos meses más tarde surgió la necesidad de reconstruir esa acción poética y metafórica, para lograr algo imposible: dejar esa experiencia suspendida en el tiempo recreándola, y hacer a la vez una revisión del "SUEÑO AMERICANO".

El proyecto reunirá diferentes propuestas que se concretarán en una instalación-recreación simbólica de esa casa.